domingo, 12 de marzo de 2023

Evolución de la psicología

 La psicología y la criminología son disciplinas que se han entrelazado a lo largo del tiempo para lograr una mejor comprensión de las conductas delictivas y la prevención del crimen. La evolución de la psicología criminológica ha sido significativa en los últimos siglos, pasando de un enfoque meramente legal y punitivo a uno más científico y enfocado en la prevención y la rehabilitación.

En el siglo XIX, se inició la exploración científica de las causas del comportamiento delictivo, a través del estudio de la psicología y la sociología. Uno de los pioneros en esta investigación fue Cesare Lombroso, quien propuso que el comportamiento criminal era resultado de factores biológicos y genéticos, y que se podía identificar a través de características físicas específicas. Aunque su teoría fue criticada por muchos, sentó las bases para una mayor investigación científica en el campo de la criminología.

Durante el siglo XX, la psicología criminológica se enfocó en el estudio de las causas psicológicas de la conducta delictiva. Teóricos como Sigmund Freud y Erik Erikson desarrollaron teorías sobre cómo la psicología individual y la historia de vida influyen en el comportamiento criminal. A mediados del siglo XX, la teoría del aprendizaje social propuesta por Albert Bandura ganó relevancia, sosteniendo que el comportamiento delictivo puede ser aprendido a través de la observación y la imitación de los modelos a seguir.

A finales del siglo XX, la psicología criminológica se enfocó en la prevención y la rehabilitación. Los enfoques basados en la terapia cognitivo-conductual y el tratamiento de abuso de sustancias se popularizaron como formas efectivas para tratar a los delincuentes y reducir la reincidencia. Además, la psicología criminológica comenzó a estudiar cómo los factores ambientales y comunitarios, como el desempleo y la pobreza, pueden contribuir a la delincuencia y cómo se pueden implementar

En la actualidad, la psicología criminológica continúa evolucionando y expandiéndose. Las investigaciones se enfocan en la prevención, la intervención y la justicia restaurativa, y se utilizan herramientas y tecnologías modernas, como la neurociencia y la inteligencia artificial, para estudiar el comportamiento delictivo y su prevención. La psicología criminológica sigue siendo una herramienta clave en la lucha contra el crimen y la promoción de la justicia.

Geografía Criminal

 México es un país que enfrenta diversos desafíos en materia de seguridad y crimen organizado. Su ubicación geográfica y su extenso territorio lo convierten en un lugar de tránsito de drogas, armas y migrantes, lo que ha propiciado la presencia de grupos criminales que luchan por el control de estas actividades ilícitas.

La geografía del crimen en México es compleja y diversa, ya que las actividades delictivas se concentran en algunas regiones específicas del país. Por ejemplo, en los estados del norte como Tamaulipas, Nuevo León y Chihuahua, la violencia relacionada con el narcotráfico ha sido una constante durante los últimos años. En estos lugares, los grupos criminales han establecido rutas de tráfico de drogas y de personas, lo que ha derivado en una lucha constante por el control de estas actividades.

Por otro lado, en el centro del país, en el Estado de México y la Ciudad de México, la delincuencia organizada se ha enfocado en actividades como el secuestro, la extorsión y el robo a mano armada. En estos lugares, las zonas de mayor riesgo son aquellas en las que se concentran las actividades económicas y comerciales.

En la costa del Pacífico, en estados como Sinaloa y Guerrero, la violencia relacionada con el narcotráfico ha sido una constante durante años. En estas zonas, los grupos criminales han establecido rutas de tráfico de drogas y han expandido sus actividades hacia otras actividades como el secuestro y la extorsión.

En los últimos años, la violencia en México ha alcanzado niveles alarmantes, lo que ha llevado al gobierno a implementar estrategias de seguridad y justicia. Sin embargo, la complejidad de la geografía del crimen en México hace que estas estrategias deban ser adaptadas y personalizadas para cada región del país, de manera que se logre una verdadera disminución de la violencia y se garantice la seguridad de la población.

jueves, 9 de febrero de 2023

"La Inteligencia Artificial y la Criminología: Juntos hacia un futuro más seguro"

La tecnología ha avanzado a un ritmo impresionante en los últimos años, y la Inteligencia Artificial (IA) no es una excepción. La IA está transformando diversos sectores, desde la industria hasta la medicina, y ahora también está haciendo su marca en el campo de la criminología.

La combinación de la IA y la criminología está proporcionando nuevas formas de identificar y resolver delitos. La IA puede ayudar a los investigadores a analizar grandes cantidades de datos en busca de patrones y tendencias, lo que puede ayudar a predecir y prevenir delitos en el futuro. Además, la tecnología de reconocimiento de voz y de rostro está siendo utilizada para identificar a los sospechosos de delitos, y la IA también puede ayudar a los investigadores a recrear escenas del crimen y a analizar pruebas digitales.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la IA no debe ser vista como una solución mágica para el crimen. La IA es solo una herramienta, y su uso efectivo depende del contexto y de la interpretación humana. Los expertos en criminología y los investigadores deben trabajar juntos con los desarrolladores de IA para garantizar que se utilice de manera ética y responsable.

En resumen, la IA y la criminología están formando una alianza poderosa para hacer frente a los desafíos del crimen en un mundo cada vez más tecnológico. A medida que avanzamos hacia un futuro más seguro, es importante seguir explorando cómo la IA puede ayudar a mejorar la investigación del crimen y a proteger a la sociedad.

jueves, 5 de enero de 2023

Detención de Ovidio Guzmán

 La detención del líder del cártel de Sinaloa, Ovidio Guzmán, puede tener un impacto significativo en México. Algunas posibles consecuencias incluyen:

  1. Un aumento de la violencia en el país: La detención de Guzmán podría desencadenar una lucha por el poder dentro del cártel de Sinaloa, lo que podría llevar a un aumento de la violencia y de los homicidios en la región.

  2. Mayor inestabilidad política: La detención de Guzmán podría ser interpretada como un signo de debilidad por parte del gobierno de México y podría llevar a un aumento de la inestabilidad política en el país.

  3. Mayor presión internacional: La detención de Guzmán podría llevar a una mayor presión internacional sobre México para que tome medidas más efectivas contra el narcotráfico y la violencia relacionada.

  4. Cambios en la economía del país: El cártel de Sinaloa es una de las organizaciones más poderosas y exitosas en el tráfico de drogas a nivel internacional. Su debilitamiento o desaparición podría tener un impacto en la economía del país y en la vida de las personas que dependen de él directa o indirectamente.

Criminología perspectiva social

 La criminología y la seguridad son temas fundamentales para cualquier sociedad, y Toluca, estado de México, no es la excepción. La ciudad ha experimentado un aumento en la tasa de delitos en los últimos años, lo que ha llevado a una mayor preocupación por parte de la población y de las autoridades locales. Para abordar esta problemática, se han implementado diversas medidas de seguridad, como la presencia de más policías en las calles y la instalación de cámaras de vigilancia en distintos puntos de la ciudad. Además, se está trabajando en colaboración con instituciones y organizaciones especializadas en criminología para entender mejor las causas de la delincuencia y encontrar formas de prevenirla.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Que es la criminología es ente año?

 El crimen siempre ha sido una parte integral de la sociedad. El delito es un acto cometido con intención independientemente de la naturaleza del acto. El delito puede adoptar muchas formas y generalmente se clasifica en cuatro subdominios principales: delitos contra la propiedad, delitos violentos, delitos contra la seguridad pública y delitos económicos. Los delitos pueden ser cometidos por individuos, grupos y organizaciones. La criminología es el estudio científico del crimen y la criminología es un campo de investigación multidisciplinario que tiene como objetivo comprender y explicar el crimen. En consecuencia, la criminología se ha convertido en un importante campo de investigación en el siglo XXI.

En 1875, Sir Edward Dering acuñó el término criminología y lo definió como el estudio del delito como un comportamiento y no como un rasgo de carácter. La palabra 'criminología' se deriva de las palabras griegas crimino- (estudiar o investigar) y -logy (el estudio). Por lo tanto, la criminología es un campo académico de investigación que tiene como objetivo comprender y explicar el crimen. Inicialmente, los criminólogos eran personal encargado de hacer cumplir la ley que investigaba actividades delictivas. Sin embargo, hoy en día hay muchos tipos diferentes de criminólogos que se especializan en métodos cuantitativos, métodos cualitativos, factores humanos o ciencias de la computación.

En 1957, Paul D., fascinado, presentó la palabra al público a través del libro En busca del crimen. . Usó la palabra 'crimen' en referencia al estudio de comportamientos desviados o criminales en la sociedad a través de su trabajo en el Instituto Radcliffe de la Universidad de Oxford en Inglaterra. Fue galardonado con el premio Paul Detti Lifetime Achievement Award por su trabajo en la definición del crimen a través de medios psicológicos. Este premio anual honra a una persona que ha contribuido en gran medida al campo de la criminología y ha llevado a una mayor comprensión de los comportamientos delictivos.

La naturaleza del delito ha cambiado con el tiempo de la propiedad a delitos violentos como el homicidio y el terrorismo. El mapeo del crimen se utiliza para analizar la actividad criminal en lugares particulares a través de técnicas de mapeo. Los libros de texto de criminología también se actualizan con frecuencia debido a los avances tecnológicos que hacen que estos libros obsoletos sean irrelevantes para los investigadores modernos. Los investigadores también han ideado computadoras más poderosas que los ayudan a analizar grandes cantidades de datos más rápido que antes.

El crimen continúa siendo un problema importante en nuestra sociedad actual, ya que los nuevos actos desviados ocurren con la frecuencia suficiente para que los investigadores los analicen científicamente. . En consecuencia, los investigadores han ideado muchas herramientas tecnológicas para ayudarlos a estudiar y contrarrestar la actividad delictiva a nivel mundial. Por lo tanto, la criminología se ha convertido en un importante campo de investigación en el siglo XXI debido a las innovaciones tecnológicas tanto en la recopilación de datos como en su comprensión científica.

Ariadna López

Ariadna López, de 27 años, desapareció el 30 de octubre después de hablar con amigos en un restaurante en el tradicional barrio romano de la Ciudad de México. Un día después, su cuerpo fue encontrado en una carretera del estado de Morelos, a 90 kilómetros de la capital.  El fiscal estatal Uriel Carmona aseguró que la joven falleció por “intoxicación alcohólica severa y consecuente aspiración bronquial”. “Hasta ahora, las autopsias no han sido consistentes con feminicidio”, agregó.  De enero a septiembre del año pasado, México registró 695 casos de feminicidio, frente a los 978 de todo 2021, según cifras oficiales. La mayoría de estos crímenes siguen impunes.  Pero el caso de López desató una manifestación luego de que la alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, acusara a los fiscales de encubrir a un amigo y presunto asesino de la joven. Un giro dramático se dio el lunes 7 de julio.

“La Fiscalía General de Justicia de Morelos está encubriendo y tratando de encubrir el femicidio”, dijo Sheinbaum en conferencia de prensa.  La oficial mostró un video de una cámara de seguridad donde decía que el sospechoso, identificado por las autoridades como Lauter “N”, subió el cuerpo de la joven al vehículo.  Leer más: 'Me siento como si me hubieran drogado': Hallan muertas a tres turistas estadounidenses en alquiler de Airbnb en México  El alcalde agregó que “existe un nexo entre el presunto feminicidio y la Fiscalía General de Justicia de Morelos” y prometió sanción. El hombre incluso asistió a una vigilia y se entregó a las autoridades el lunes 7 de noviembre, mientras que su novia fue arrestada el domingo 6 de noviembre.  El fiscal Morelos negó "categóricamente" las acusaciones porque "carecen de todo sustento", dijo la fiscalía en un comunicado.

A pedido de la familia de López, la Fiscalía de la Ciudad de México realizó una segunda autopsia y dijo que "la joven sufrió múltiples lesiones en su cuerpo producto de los golpes" y por lo tanto "determinaron que la causa de la muerte fue un traumatismo". clasificado como fatal. de".  La muerte de López desató el sonado caso de Debanhi Escobar, una joven de 18 años que desapareció después de una fiesta y cuyo cuerpo fue encontrado en un tanque de agua en abril en las afueras de la ciudad de Monterey (norte).  La familia de Escobar denunció que la investigación estuvo plagada de irregularidades, por lo que se requirieron tres autopsias: una oficial, una firmada por los familiares y otra para tratar de fundamentar ambas denuncias. Hasta ahora, no se han efectuado arrestos.  Sheinbaum advirtió que si la fiscalía capitalina no actúa, “este feminicidio (caso López) quedará impune”.

En redes sociales se difundió un video que muestra las últimas horas de vida de Ariadna López, una joven de 27 años desaparecida el pasado 30 de octubre.  El video muestra a Ariadna llegando a un restaurante de la colonia Condesa, reuniéndose con un grupo de amigos y luego yendo a la casa de uno de ellos.  Según publicaciones en redes sociales, el video muestra a Ariadna, acompañada de Vanessa "N" y Rautel "N", llegando a una casa en la Colonia Roma Sur, Ciudad de México, donde aparentemente se la llevaron.


martes, 23 de junio de 2020

Aspectos psicológicos del delito contemporáneo



Para hablar de los aspectos psicológicos del delito contemporáneo, debemos analizar de que estamos hablando, comenzare diciendo que en el delito contemporáneo, se debe estudiar en primer instancia desde un ámbito general como es la rama del Derecho, ahí encontraremos las manera y formas diversas en que la tipologia de un delito se amalgama a las acciones del sujeto, posteriormente lo que sobra sera analizado por la rama de la Psicología para saber que conductas forman parte de nuestro tema de estudio y posteriormente, podremos encontrar lo que nos concierne como criminologos, que ni el Abogado, ni que el Psicólogo ven, ni observan, se trata de las habitualidades, son nuestro campo de estudio en el tema de aspectos psicológicos del delito contemporáneo.

Ahora bien, una vez establecido nuestro universo para determinar los aspectos psicológicos del delito contemporáneo, debemos tener un marco de referencia y una situación concreta, coloquemos uno que es muy actual por la pandemia COVID-19 en México, se trata del delito de la violencia intrafamiliar. Es menester recalcar que nuestra propia cultura es misogina por naturaleza, independientemente de eso, porque el confinamiento ni disminuyo el indice de feminicidios y mas aun, aumentaron? Pues bien, los recursos y aspectos psicológicos son los elementos tangibles (una mujer, la cocina) o intagibles (tener hambre, sentir ira o desesperación) que ayudan a manejar diferentes situaciones de la vida. Se asocian a los conceptos de capacidades y de fortalezas, y estos pueden ser individuales, familiares y sociales, cada aspecto psicológico cuenta con factores predisponentes, preparantes y desencadenantes, y por el confinamiento, la tolerancia de los dos primeros factores es muy corta, tanto que se incrementa los factores desencadenantes y propician la comisión de delitos. 

miércoles, 14 de agosto de 2019

SOCIOLOGIA Y EDUCACIÓN


SOCIOLOGÍA Y EDUCACIÓN
RESUMEN DE LECTURA


LA DIALÉCTICA DE LA ESPERANZA Y LA DESILUSIÓN EN POLÍTICAS DE EDUCACION SUPERIOR EN MÉXICO

México está transitando hacia un nuevo estadio de desarrollo que genéricamente se denomina “modernización”. En los últimos 15 años las políticas públicas se han transformado, buscando definir y realizar un nuevo paradigma de relaciones entre el Estado y la educación superior. El surgimiento de un nuevo Estado desarrollista caracteriza esta transición que se ha empeñado en un programa continuo de reformas sociales e institucionales para adaptar a la sociedad y la economía mexicanas al blanco móvil de la globalización. De este modo, la modernización es una serie de políticas estatales encaminadas a un fin determinado, acorde con un modo de producción dominante; sin embargo, los costos de esta política se reflejan en la tensión permanente entre dos lógicas: la política de la planeación tecnocrática y la configuración histórica de las diversas comunidades universitarias donde se aplican estas políticas.

La pregunta nodal es ¿qué ha cambiado en la educación superior mexicana a una década y media de políticas de modernización? 

En 1989 la administración federal entrante propuso la modernización de la economía y las instituciones públicas mexicanas con el fin de superar la larga crisis de los años ochenta durante los cuales el antiguo modelo económico se debatía frente a los profundos cambios en el entorno internacional. Los mexicanos conocemos los 15 años transcurridos desde aquel momento como el periodo de la modernización, es decir, la apertura de la economía, la privatización de empresas públicas, el énfasis en la inversión privada como principal motor de la economía y la aplicación de una batería de políticas públicas caracterizadas generalmente como neoliberales en materia educativa y social en general. En dicho transcurso se han sucedido tres administraciones federales, incluyendo el primer gobierno no priísta en la historia contemporánea del país. Se dio inicio a un proceso de descentralización a la vera del cual los niveles estatal y municipal de gobierno juegan roles cada vez más importantes en la política pública. 

En la mayoría de los países del mundo contemporáneo y desde diversas perspectivas políticas los gobiernos han apostado a reformar y expandir sus respectivos sistemas de educación superior. 

La herencia de la década perdida de los ochenta y el giro hacia la modernización

Una propuesta influyente de la época, expresada por el entonces Subsecretario de Educación Superior e Investigación Científica, Antonio Gago (1989), afirmó que era necesario crear un contexto de exigencias de cambio para instituciones educativas estancadas, sin futuro y con un pasado desprestigiado que no servía más como referente y seña de identidad. El maestro Gago hizo las siguientes propuestas, las cuales se convertirían en programas de gobierno:

• Instalar la evaluación como práctica constante, de las instituciones, los profesores y los alumnos.
• En la gestión de las instituciones había que evaluar más los resultados que los medios y los insumos, mostrando sus resultados a la sociedad.
• El gobierno debía propiciar la competencia entre instituciones e impulsar la creación de nuevas instituciones tanto públicas como privadas.
• Someter la política laboral (contratación y promoción de académicos) a la evaluación, y vincular su salario a la calidad de su desempeño.
• Regular la admisión de estudiantes a las instituciones.
• Fortalecer el posgrado y la investigación.
• Establecer estímulos fiscales para el desarrollo tecnológico en empresas y su vinculación con las instituciones de educación superior.
• Profesionalizar la gestión de las instituciones, poniéndola en manos de personas moral y académicamente probadas.

Recuperar la funcionalidad básica de las universidades e institutos fue en sus inicios el objetivo de la reforma de la educación superior. Este primer objetivo, entonces, consistió en poner las bases de un sistema operante de educación superior a partir del revoltijo de instituciones que fueron surgiendo a lo largo del siglo XX. Ello significó establecer normas y estándares comunes para el ingreso y la obtención de los títulos, establecer y legitimar procedimientos de control y aseguramiento de la calidad (en cuya ausencia habían florecido las instituciones entonces existentes), y desarrollar las funciones propiamente superiores como la investigación y el posgrado (en instituciones que se habían centrado fundamentalmente en la función de enseñanza profesional).

El Estado enfrentó la necesidad de resolver simultáneamente dos retos que históricamente en los países “centrales” o “desarrollados” se habían dado de manera consecutiva, en momentos diferentes. En la dificultad de resolver dos dilemas históricamente consecutivos de manera simultánea reside la problemática de fondo que enfrenta la educación superior de países “en transición” como México. Al mismo tiempo, no hay que olvidar el cambiante escenario político y administrativo en el México de los años noventa. La democratización, la descentralización y la apertura económica son algunos de los rasgos que marcaron este proceso. Todo el tablero se agitó al mismo tiempo.

Fue entonces el Estado quien tomó la batuta reformadora de las instituciones públicas de educación superior. En cuanto a las instituciones privadas, éstas habían demostrado su adaptabilidad a los tiempos, ofreciendo carreras profesionales tradicionales (Derecho, Administración) a los vástagos de las élites que huían de las universidades públicas. Pero nada más: no parecían ofrecer otra visión de la universidad como institución dedicada a impulsar las fronteras del conocimiento, a cuestionar las realidades para imaginar otras, para emprender tareas intelectualmente audaces y difíciles. La equidad tampoco era un tema preocupante para ellas, como no podía ser de otra manera en un esquema de mercado. Por su parte, los institutos tecnológicos se habían vuelto poco imaginativos, engranajes que giraban en torno a la gran burocracia federal centralizada que los enmarca, pero perdiendo de vista la contribución que idealmente se podía esperar de ellos, la vinculación con empresas y el impulso al desarrollo regional.

En suma, al final de la década perdida de los años ochenta, los principales modelos institucionales en la educación superior mexicana habían llegado a sus límites. No sólo se sufría de una carencia financiera evidente en el sector público, sino que mostraban signos de agotamiento   en tanto que modelos educativos; o más precisamente no habían desarrollado plenamente sus respectivas funciones en un sistema educativo que se diferenciaba cada vez en lo formal sin ofrecer una real diversidad de opciones educativas (Gago, 1989; Moura Castro y Levy, 1998).

Las decisiones tomadas

Había que hacer algo. Y el único agente disponible para iniciar estos cambios era el Estado. Para alivio de unos y escándalo de otros, recurrió a una combinación heterodoxa de instrumentos de mercado y de minuciosa ingeniería estatista. En el sector de universidades públicas, se incrementó, mediante fondos competidos, la urgente inversión en infraestructura y servicios académicos básicos, devastados por los años de crisis. Se desarrollaron programas de mejoramiento y evaluación de la calidad y los esquemas de competitividad en la asignación de estímulos salariales a los académicos. Se promovió la diversificación de fuentes de ingreso y sometió la asignación de subsidios a un control cada vez más minucioso.

Por su parte, el sector privado, el de mayor pujanza en este periodo (como en casi todos los países en desarrollo), recibió un trato gubernamental de laissezfaire por el Estado. Sólo a principios de la actual década se ha venido a colocar en la agenda la regulación del sector privado; pero es un fenómeno reciente, ya que durante más de una década las instituciones privadas de educación superior, con toda su consabida variedad de estilos y calidades, han crecido a galope. Algunas, al no verse obligadas a satisfacer criterios mínimos de calidad, se acomodan a una demanda estudiantil creciente, producto del cambio demográfico y la expansión del bachillerato. Otras, las universidades privadas académicamente consolidas dan la batalla también, extendiendo su alcance regional (e incluso continental, como el caso del   Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey) y ofreciendo programas académicos en ocasiones innovadores pero sobre todo status y capital social: egresar de una buena universidad privada permite sobreponerse a las limitaciones de un mercado profesional estancado y cada vez más segmentado3 (De Garay, 2002; Bartolucci, 2002; Muñoz Izquierdo, 1996; López Acevedo et al., 2000). Una parte de la creciente demanda estudiantil ha buscado, pero no ha encontrado lugar en las instituciones públicas, y ha emigrado hacia las instituciones privadas de menor costo, no obstante que carecen de información sobre el servicio ofrecido (Coronel, 2004; Peña, 2005). Este mercado expansivo y no regulado es hoy motivo de debate y crítica por parte de rectores de universidades públicas y privadas, que piden al Estado una intervención reguladora. En efecto, un asunto clave que emerge actualmente es el de proporcionar información al cliente sobre calidades y precios en el mercado de educación superior que se ha vuelto diversificado y complejo.

Un nuevo escenario: cambios en los campos político y cultural de la educación superior

Hoy en día no hablamos de transformar a la sociedad mediante una reforma universitaria promovida por instituciones autónomas, críticas y combativas; hablamos de vencer las inercias universitarias para modernizar la economía, promover la transparencia y la cercanía con el mundo empresarial. En el curso de esta transformación cultural, se produjo la desaparición de unas figuras y la aparición de otras nuevas. En muchos casos se trata de un real desplazamiento de unos agentes por otros distintos, pero también los hay que supieron despojarse del viejo discurso para adoptar el nuevo y así sobrevivir a los cambios. En este desplazamiento, los profetas progresistas de la reforma universitaria pasan a la sombra y vienen a ser sustituidos por los nuevos emprendedores de la modernización educativa. Kerr (1986) nos dice: “La educación superior puede y debe ser mejor gestionada, planeada, organizada, evaluada; y esto para esto se requieren expertos en planeación   y administradores capaces, no líderes carismáticos ni intelectuales críticos. El estudiante es un cliente y el profesor un empleado especializado del que se pide productividad, no imaginación o criterio independiente”. Las demandas de la sociedad y la economía son ahora los principales referentes externos para el campo académico, cuya identidad se ve desdibujada y subordinada a un discurso economicista, producido por los campos político y económico.

La dialéctica de la modernización desilusionada

Sin duda, era necesario ser más eficientes, mejorar las relaciones con las empresas, evaluar y medir el mejoramiento de la calidad, en suma, era necesario cambiar el viejo modelo académico. Ha ido emergiendo una opinión crítica acerca de los resultados de los programas gubernamentales aplicados a las instituciones públicas y la aparente ausencia de políticas hacia el sector   privado.


El giro hacia la planeación estratégica

A partir de 2001 se introduce el Programa Integral de Fortalecimiento Institucional (PIFI) que integra en un solo proceso los diversos programas existentes y obliga a las universidades públicas, con énfasis en sus facultades y departamentos, a elaborar planes a mediano plazo con sus respectivos indicadores de desempeño. La documentación del PIFI 3.0 pone énfasis en los siguientes aspectos (SESIC, 2003):

Las dos primeras etapas del PIFI constituyeron la fase de transición entre los diferentes programas de apoyo a las universidades públicas que se crearon en la década de los noventa, y el PIFI 3.0 que busca consolidar la planeación participativa e integral en sus tres niveles (institucional, DES y CAPE) poniendo énfasis en la planeación del desarrollo de las DES y sus protagonistas principales, los cuerpos académicos (CA), así como en el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

El PIFI 3.0 debe concentrar su atención en el fortalecimiento académico de las DES [Facultades y escuelas]. . .donde es necesario ahora concentrarse en un ejercicio de Planeación Estratégica.
Para ello se deben repasar y actualizar, en su caso, los objetivos generales y particulares, sus estrategias y proyectos que permitirán a la institución y a sus DES alcanzar su visión a 2006. Al mismo tiempo se analizarán los indicadores de desempeño institucional y se establecerán metas compromiso
El PIFI actualizado (3.0) debe contener proyectos cuidadosamente calendarizados cuyos objetivos y estrategias deben permitir: lograr las visiones a 2006 de la institución y las de sus DES; mejorar y, en su caso, asegurar la calidad de la oferta educativa y de la gestión; cerrar brechas de calidad al interior de las DES y entre las DES y cumplir con las metas compromiso en los ámbitos institucional y de las DES, en los tiempos previstos.

• La asignación de recursos extraordinarios para el desarrollo del PIFI 3.0 tomará en cuenta la evaluación del comité dictaminador que para tal propósito se conforme y el esfuerzo de superación académica y de gestión que la institución esté dispuesta a realizar en el periodo 2003-2006 (ídem).

La exigencia de una planeación cada vez más minuciosa, ahora llevada a nivel de los departamentos, escuelas y facultades, viene acompañada de la descripción de las características del Paradigma de un Programa Educativo de Buena Calidad (ídem):

• Una amplia aceptación social por la sólida formación de sus egresados;
• Altas tasas de titulación o graduación;
• Profesores competentes en la generación, aplicación y transmisión del conocimiento, organizados en cuerpos académicos;
• Un currículo actualizado y pertinente;
• Procesos e instrumentos apropiados y confiables para la evaluación de los aprendizajes;
• Servicios oportunos para atención individual y en grupo de los estudiantes;
• Infraestructura moderna y suficiente para apoyar el trabajo académico de profesores y alumnos;
• Sistemas eficientes de gestión y administración y;
• Un servicio social articulado con los objetivos del programa educativo.

No parece trivial que se dé por supuesto que una universidad mexicana requiera auxilio del gobierno para definir un programa educativo de buena calidad. La precisión del discurso expresa la desazón con que se ha diagnosticado el limitado alcance de las reformas intentadas en los años anteriores. Se atribuye el origen del déficit de calidad a una gestión institucional defectuosa de variables muy elementales del proceso académico. ¿Por qué persisten tales defectos elementales a una década de haberse lanzado la modernización de la educación superior?

Ciertamente se podría argumentar que la introducción de la planeación estratégica obedeció a la necesidad de racionalizar e integrar   la profusión de programas federales que fueron surgiendo en los años noventa. En efecto, bien podría ser el caso.

Todo apunta a una más puntual y selectiva asignación de recursos en función de la calidad demostrada al nivel de la dependencia académica (como el discurso modernizador designa a los departamentos y facultades). Se puede justificar esta vuelta de tuerca en términos del reconocimiento de que las instituciones de educación superior son generalmente organizaciones de base pesada (Clark, 1990) donde la autoridad académica se encuentra instalada en el nivel de los centros de trabajo disciplinarios y profesionales. Así, se estaría impulsando un formato de planeación que respeta las características peculiares de las instituciones académicas.

En concreto, según el paradigma contractual entre gobiernos e instituciones de educación superior, aquellos definen los servicios a contratar, mientras que éstas se comprometen a generarlos de acuerdo con ciertas normas de cantidad y calidad. A cambio de recibir fondos, la universidad define autónomamente su manera de operar; tiene la facultad de modificar su organización interna y reglamentación. A la institución se le juzgará por sus resultados.
Ahora bien, según algunos analistas (Merrien, 2000), en la práctica este paradigma ha tenido consecuencias importantes no previstas por la teoría. Como era previsible, se ve reforzada la estructura ejecutiva de la universidad, en desmedro de la toma de decisiones colegiada. Los directivos universitarios y sus mandos intermedios se ven sometidos a una fuerte presión para generar resultados y, en consecuencia, impulsan cambios internos acordes con los planes estratégicos produciendo información ad hoc para los evaluadores. Se reduce el margen de maniobra financiero, al incrementarse relativamente la proporción de financiamiento etiquetado para programas específicos.

El nuevo desarrollismo y su impotencia

La modernización ya no es novedosa ni reciente pues ha acumulado una historia de 15 años, y en dicho periodo se ha transformado el rol del estado. Generalmente se afirma que en la actualidad el Estado mexicano ha adoptado plenamente una política neoliberal. Pero en materia de políticas de educación superior, esta etiqueta es sólo parcialmente acertada, pues como hemos señalado la creciente regulación parece ser la tónica de la relación entre el Estado y las instituciones públicas de educación superior en   México.
¿Cómo conciliar estas dos percepciones? La interpretación que propongo es la del surgimiento de un nuevo estado desarrollista que se ha empeñado en un programa continuo de reformas sociales e institucionales para adaptar a la sociedad y la economía mexicanas al blanco móvil de la globalización. Se pueden discernir varias fases en este proceso desde 1989 a la actualidad:

Primer periodo (1989-1994). Siguiendo el diagnóstico inicial de la crisis universitaria, la nueva política de modernización adoptó como punto de partida la necesidad de desmantelar las redes políticas que tenían trabadas a las universidades públicas en pactos de inmovilidad.  Dichos pactos habían emergido al calor de la expansión no regulada de los años setenta y posteriormente habían mostrado su inoperancia para todo fin educativo en el curso de la crisis financiera de los años ochenta. Para caminar en esta dirección había que modificar las reglas del financiamiento, particularmente la relativa a la asignación de plazas y los apoyos financieros para mejorar infraestructura y equipo. Se introdujo la evaluación, y puesto que se hizo a contrapelo de la opinión de la mayoría de los actores institucionales, ésta tuvo en este primer periodo un carácter benevolente. Al mismo tiempo, se mantuvo la postura de laissezfaire hacia el cada vez más dinámico sector privado.

Segundo periodo (1994-2000). Al constatar que las respuestas institucionales dejaban algo que desear, se avanzó la tuerca regulatoria con la política de mejoramiento del personal académico. Se entendía como una inversión estratégica que produciría cambios en la organización y gestión académica de las universidades. Al mismo tiempo se profundizó la diversificación de la oferta pública, al extenderse la red de universidades tecnológicas e institutos tecnológicos, nuevos formatos no universitarios que por añadidura serían financiados y gestionados por las entidades federativas, dando así un impulso a la descentralización. Se mantuvieron y se diversificaron los fondos competidos. Ante los pocos resultados logrados con la evaluación benevolente, se buscó robustecerla introduciendo el tema de la acreditación (que agregaba el componente de la rendición de cuentas).

Tercer periodo (2000-2005). El desencanto por los resultados en materia de mejoramiento de la calidad y por la lentitud en los cambios institucionales condujo a un nuevo intento por regular más de cerca de las universidades públicas, la planeación estratégica. Esta fórmula    de gestión de hecho forma parte de un paradigma más general en política educativa en México, pues simultáneamente se introdujo en la educación básica mediante el Programa de Escuelas de Calidad. Se mantuvo y de hecho se profundizó la política de diversificación institucional, ahora con la creación de las universidades politécnicas, poniendo así la mesa para el surgimiento de sistemas estatales de educación superior   en operación aceptable. Pero ha sido muy difícil dar el siguiente paso, delineado en los objetivos del PNE 2001-2006. 

Las dos lógicas dominantes del sistema y las subordinadas (y su
agotamiento)

En gran medida los objetivos políticos de   la modernización fueron logrados. En varias universidades públicas se produjeron cambios importantes en su estructura. En otras los cambios han sido menos espectaculares. Pero en términos generales, se han visto fortalecidos los rectores en tanto que figuras ejecutivas frente a las coaliciones de antaño (como corresponde a una organización que se quiere eficiente). Los cuerpos colegiados han pasado a un segundo plano de importancia. Los sindicatos pesan relativamente poco, y los movimientos estudiantiles han pasado a mejor vida. Las entidades de planeación han cobrado vigor, generándose toda una capa de tecnócratas dedicados a planear y evaluar la actividad académica (de la que se mantienen siempre separados) y a cumplir una función indispensable para participar en el juego de los fondos competidos: producir datos e indicadores y llenar los cada vez más numerosos formatos. Los expertos, algunos altamente calificados, acaban por expropiar el discurso de la calidad académica, representándolo en tanto que interlocutores principales de los funcionarios gubernamentales. El sujeto de este discurso es el tecnócrata; el académico y el estudiante son sus objetos.

La dialéctica entre la esperanza y la desilusión lo es también entre el frenesí tecnocrático y la persistencia de las redes políticas y corporativas que se recomponen dúctilmente ante las demandas de la modernización. La tensión entre las dos lógicas es constitutiva del campo universitario mexicano en la actualidad: se estiran o se encogen, se desplazan en un sentido o en otro, renegocian sus marcos de acción. Pero al amparo de esta dialéctica no se conseguirá dar nuevo impulso a las universidades, porque la modernización no alcanzó a instalar un poder académico de nuevo tipo que idealmente llegase a imponer sus valores a las dos lógicas dominantes. La meritocracia no ha acabado de asentarse como mecanismo regulador interno, salvo en los márgenes de la operación de las universidades.
Un ejemplo puede ilustrar la paradoja. Por un lado, el gobierno federal se preocupa por formar nuevas generaciones de profesores con altos grados académicos (PROMEP) y llega incluso al extremo de crear la ficción burocrática de los cuerpos académicos, sustituyendo así una función que naturalmente correspondería a la base académica.

Este modo de producción estaría llegando a su punto de agotamiento. En sus contradicciones reside el porqué del incumplimiento de los objetivos de la modernización. 

Bibliografía

Kent Serna, Rollin
LA DIALÉCTICA DE LA ESPERANZA Y LA DESILUSIÓN EN POLÍTICAS DE EDUCACION SUPERIOR EN MÉXICO
Revista de la Educación Superior, vol. XXXIV (2), núm. 134, abril-junio, 2005, pp. 63-79 Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior
Distrito Federal, México

viernes, 2 de agosto de 2019

Que pasara con la guardia nacional?

Reflexión del Lic. en Crim. Emmanuel Cruz Vega.

Si los hombres buenos, se vuelven malos, se convierten en delincuentes, vamos bien?
Estos tipos de delincuentes, son carteristas, comenten robos, etcetera,....
para atraparlos requerimos policías, cierto?

Si los policias municipales, se convierten en delincuentes, cometerán robos a casa habitación,...
para atraparlos requerimos a la policia estatal,...

Si los policias estatales, se convierten en delincuentes, cometerán secuestros,...
para atraparlos requerimos a la policia federal,...

Si los policias federales, se convierten en delincuentes, se harán de la vista gorda por áreas y sectores delincuenciales, pasaran la charola etecetera,... para atraparlos requerimos a los militares

Si los militares, se convierten en delincuentes, serán brazos armados del narcotrafico etecetera,... para atraparlos requerimos a la marina

Si los de la marina, se convierten en delincuentes, que delitos serán capaces de realizar y sobre todo, a quien requerimos para atraparlos?

Ahora bien, desaparece la policía federal y entra la guardia nacional,... los delitos anteriores seguirán dándose, no me creen? cuantos o cuantas desaparecidas hay hoy en día?

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viernes, 5 de abril de 2019


Reporte de lectura.
Esquema:
Objetivos:
v  Conocer la epistemología y conocimiento educativo, así como, el acto educativo y estructuración del conocimiento, filosofías del conocimiento, términos cognoscitivos y educativos.
Temas:
v  Acto educativo y estructuración del conocimiento.
v  Filosofías del conocimiento
Ø  Racionalismo
Ø  Empirismo
Ø  Pragmatismo
v  Términos cognoscitivos y educativos
Ø  Sistematización del conocimiento
v  Disciplina e interdisciplinariedad de la Educación Superior

Contenido.
v  Concepto de epistemología. -Parte de la filosofía que estudia los principios, fundamentos, extensión y métodos del conocimiento humano.

Acto educativo.


Ø  El Racionalismo

Sostiene que la causa principal del conocimiento reside en el pensamiento, en la razón. Afirma que un conocimiento sólo es realmente tal, cuando posee necesidad lógica y validez universal. Para los racionalistas existen dos clases de proposiciones: a priori, cuando se puede saber si son ciertas sin tener que recurrir a la experiencia; y a posteriori cuando para conocer el valor de la verdad se ha de recurrir a la experiencia, es decir, una vez que la experiencia haya sucedido (Santillana, 2008).

Características fundamentales de las filosofías racionalistas: 1) Plena confianza en la razón humana, y Existencia de las ideas innatas.

Define Descartes (1973) el método de la siguiente manera: "así pues, entiendo por método reglas ciertas y fáciles, mediante las cuales, el que las observe, exactamente no tomará nunca nada falso por verdadero, y, no empleando inútilmente ningún esfuerzo de la mente sino aumentando gradualmente su ciencia, llegará al conocimiento verdadero de todo aquello que es capaz".

Metafísica basada en la idea de substancia: Descartes Afirmó la existencia de tres substancias distintas (res infinita o Dios, res cogitans o pensamiento y res extensa o substancias corpóreas).

El punto de partida es una idea clara y distinta, simple, evidente, intuitiva, indudable e innata. Esta idea no proviene de la experiencia, ya que ésta, según Descartes, es generadora de errores. Ni tampoco del sujeto, donde no puede intervenir la imaginación. Son innatas, Dios las puso en los sujetos en el momento de la creación, dándoles garantía de valides, ya que provienen de un ser perfecto. Así, pues, el conocimiento de Descartes se da gracia a tres elementos: 1) la elección de un método adecuado que conduce a la obtención de; 2) ideas claras y distintas que provienen de; 3) Dios, ser perfecto que no miente, porque no sería una imperfección posible en Él.

El conocimiento en Descartes (1973) se origina en la obtención de una idea clara y distinta: "pienso luego existo" (Cogito ergo sum – en latín-), afirma. A esta verdad fundante de su pensamiento llega después de sumergirse en el fondo de su conciencia, examinando una por una las certezas validas hasta ese momento. Para Descartes el conocimiento es universal, de ahí la utilidad de su método que pretende ser universal. El objeto del conocimiento es llegar a la certeza absoluta. Para esto es necesario poner en duda todas las verdades que se tienen por tales.

Ø  El Empirismo

El empirismo del griego (empereimia = experiencia) opone la antítesis: la única causa del conocimiento humano es la experiencia. El racionalismo es guiado por la idea determinada, por el conocimiento ideal, mientras que el empirismo, se origina en los hechos concretos.

David Hume Dividió todo el conocimiento en dos clases: el conocimiento de la relación de las ideas – es decir, el conocimiento hallado en las matemáticas y la lógica, que es exacto y certero, pero no aporta información sobre el mundo – y el conocimiento de la realidad – es decir, el que se deriva de la percepción. La mente no puede conocer las cosas más que a partir de las ideas que tiene sobre ellas. Así, pues para los empiristas, el único criterio de la verdad es la experiencia sensible.

El método experimental y la ciencia empírica: el interés por hallar un método adecuado para dirigir el pensamiento no fue uno de los intereses principales tanto del racionalismo como del empirismo. La diferencia entre ambos estriba en que, si para los racionalistas el modelo ideal del método era matemático y deductivo, para los empiristas debía ser experimental e inductivo, similar al que utilizo Newton en el campo de la física y que tan excelentes resultados había dado.

Uno de sus exponentes es John Locke (1632-1704): él aborda su cometido buscando el origen de las ideas. A una las llama ideas simples: las que provienen de la experiencia sensible y que corresponden a simple sensaciones o impresiones que se van escribiendo en el intelecto humano, como cual tabla rasa o pizarra en blanco. Con esto declara la proveniencia de las ideas de la experiencia, rechazando las ideas innatas de Descartes. Para Locke la realidad espiritual existe, pero es incognoscible. No hay esencia, la esencia de algo son las ideas complejas; existen particulares no universales. La realidad sustancial no se puede demostrar, no hay afirmación metafísica, hay una suposición, no una explicación. Aquí el sujeto es pasivo, reside la impresión del objeto.

Para George Berkeley (1685-1753): el conocimiento se origina en la percepción, la certeza está en lo evidente de lo que se ve, se toca, se siente; pero la percepción es originada por una causa externa al mundo sensible, es un ser infinitamente perfecto que es Dios, que crea constantemente en los sentidos la percepción.

Para David Hume (1711-1776): es posible conocer porque las ideas tienden a agruparse o asociarse bajo determinadas leyes psíquicas y proporcionan el conocimiento. Pensar no es más que la facultad de mezclar los materiales suministrados por os sentidos y la experiencia.

Ø  El Pragmatismo

Este remplaza el concepto de la verdad que deriva de la correspondencia entre el pensamiento y el objeto, sustituyéndolo por el concepto de lo útil. La verdad para el pragmatismo significa lo valioso y lo útil para la vida. Para dicha corriente filosófica, el hombre no es un ser pensante, sino un ser de voluntad y acción. El intelecto no es dado al hombre según el pragmatismo, para investigar y conocer la verdad; sino para poder orientarse en la realidad. La verdad consiste básicamente, según el pragmatismo, en lo útil y provechoso de la conducta humana.

Para Dewey, uno de sus exponentes, la inteligencia debería ser utilizada, juzgada y modificada de acuerdo con su eficacia practica de instrumento de subsistencia. Según este filosofo pragmático, el pensamiento constituye para todo un instrumento destinado a resolver problemas de la experiencia y el conocimiento es la acumulación de la sabiduría que genera la resolución de esos problemas.

Dewey considera 4 fases o etapas en el pensamiento humano:

1. La Experiencia: Esta etapa equivale a la necesidad de una situación empírica real, a un tipo de ensayo y error, en esta etapa principalmente el conocimiento debe ser fuera de la escuela ya que así el niño despertará su propio pensamiento y no lo que se le enseña.

2. Disponer de Datos: Los datos los extrae el aprendiz de su memoria, de la observación de la cultura y de la comunicación, el pensador ha de disponer de recursos y estar habituado a revisar sus experiencias pasadas para ver que le ofrecen.

3. Las Ideas: Son la fase creadora, la previsión de los resultados posibles, la invasión de lo desconocido, un salto hacia lo porvenir, una incursión en lo nuevo, una invención. Las ideas no pueden ser comunicadas de una persona a otras; son comunicables los datos, pero no las ideas, que son anticipaciones de soluciones posibles.

4. La Aplicación y Comprobación: Los pensamientos, precisamente como pensamientos, son incompletos. En el caso mejor son tentativas, sugestiones, indicaciones. Son puntos de vista para tratar con situaciones de la experiencia. Hasta que se aplica a estas situaciones carecen de pleno sentido y realidad, sólo la aplicación los comprueba y sólo ésta les confiere pleno significado y un sentido se su realidad.

Para el pragmatismo la verdad es pragmática, útil es verdadero aquello que le convenga a la humanidad, sea cierto o tomado como verdad. La verdad viva no nace de la lógica racional, sino de las creencias institucionalizadas y personales, que son útiles al hombre.

v  Sistematización del Conocimiento

Aprender de lo que hacemos
Se ha dicho que, si la NASA intenta enviar hoy al hombre a la Luna, la misión sería un fracaso. Y no porque la tecnología actual sea peor, sino porque el equipo humano a cargo de las misiones Apollo se ha jubilado, llevándose consigo la experiencia de años de errores y correcciones y las observaciones personales que ayudaron a la toma de decisiones

¿Qué fallaría entonces?

Hacer comprensible un concepto, o entender por qué los alumnos se resisten a ciertas materias, puede ser una habilidad casi innata. Sin embargo

vale el esfuerzo sistematizarla para dar a conocer y aprender de la experiencia.

Describiendo la experiencia: el diseño del proyecto tiene el sentido de ordenar lo vivido, de traducir la experiencia compleja y multideterminada a un lenguaje que permita su posterior análisis e interpretación.

v  La sistematización del conocimiento.

Conocer exactamente cómo hacer comprensible un concepto, o entender por qué los alumnos se resisten a ciertas materias es una habilidad muy específica de los docentes.

SISTEMATIZAR: TRES IDEAS Y UNA DEFINICIÓN

1. Relaciona la práctica con la teoría.
2. Es una actividad que produce conocimientos.
3. Sirve para comprender y comunicar las prácticas de acción.

Sergio Martinic, ha definido la sistematización del conocimiento como: "Un proceso metodológico, cuyo objeto es que el educador (...) recupere su relación con la acción, organizando lo que sabe de su práctica para darla a conocer a otros. Este proceso supone que el sujeto piensa y actúa al mismo tiempo y que uno de los resultados de su práctica es incrementar lo que sabe de la misma"

Sistematización de datos o de experiencias

Lo más común es la sistematización de información. Hace referencia al ordenamiento y clasificación de datos, estructurando de manera precisa
categorías, relaciones, posibilitando la constitución de bases de datos organizados, etc.
En cambio, cuando se sistematizan experiencias se trata de mirar las experiencias como procesos y entender por qué ese proceso se está
desarrollando de esa manera.
La docencia, así entendida, es un proceso de aprendizaje permanente, aunque se explicite pocas veces. La sistematización apunta a que la sabiduría de las prácticas docentes se haga visible a través de hábitos de registro y de reflexión sobre cómo se hacen las cosas.

La sistematización: relaciona la práctica con la teoría, produce conocimientos y sirve para comprender y comunicar las prácticas de acción.




Conclusión. El modelo educativo se implementa utilizando estrategias, ambientes de aprendizaje y didácticas ajustadas a las realidades contextuales de los alumnos, la estructura vigente distribuye contenidos en diversos componentes curriculares que son atentos a la flexibilidad (entendida por el grado de adaptabilidad que tiene el currículo de ajustarse a las condiciones particulares de las personas según su edad, nivel de desarrollo y tiempo de dedicación al trabajo universitario) Interdisciplinariedad (donde se garantiza la interacción de diversas diciplinas ligadas al programa o problemas del entorno) Transdisciplinariedad (entendida como la forma de pensamiento relacional y como interpretaciones del conocimiento) y por ultimo pertenencia social, donde se contribuye a que las personas y las comunidad se comprometan con el desarrollo integral y la transformación de la problemáticas sociales que generan estructuras de injusticia y exclusión.



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